Cuidados del arce
El arce es un árbol muy bonito que te quedará genial en tu jardín ya que sus hojas tienen tonalidades que combinan verdes y blancos pero que en muchos casos también pueden ser rojizas, siendo algunas de ellas alargadas con los bordes dentados y otras con los bordes redondeados.

Sus flores crecen en forma de grupo en racimos que tiene los pétalos alargados y es un árbol caducifolio que crece muy rápido, llegando a medir hasta 15 metros. Toma nota de los cuidados del arce:

– Riego: Tiene que ser moderado y dejando siempre que se seque antes de volver a regar ya que no soporta que estar encharcado.

– Luz: Necesita recibir la luz del sol pero estando a media sombra y sin recibir directamente los rayos del sol.

– Temperatura: Soporta muy bien cualquier temperatura, incluso las más frías, aunque prefiere estar en zonas templadas.
Cuidados del arce
– Poda: Al final del invierno o a comienzos de la primavera debes hacer una para sanear las ramas que estén secas o dañadas.

– Sustrato: Tampoco es muy exigente en este sentido aunque sí es cierto que prefiere suelos que sean calizos.

– Multiplicación: Se consigue por semillas y deben sembrarse después de la recolección ya que si las almacenas debes estratificarlas después antes de la siembra.

– Floración: El otoño es cuando alcanza su máximo esplendor y luce mucho más bonito que en cualquier otra época del año.

– Cultivo: Lo ideal es que se cultive en el jardín para que tenga espacio suficiente para poder desarrollarse aunque también lo puedes hacer en maceta si tiene las condiciones suficientes como para poder crecer sin problemas.

Como curiosidad, decir que la madera de arce se utiliza mucho en carpintería para poder fabricar muebles ya que es dura y compacta y que sus hojas sirven también como pienso para el ganado. Sus hojas tienen también propiedades medicinales muy utilizadas en productos cosméticos para el cuidado de la piel.