Cuidados del bambú de interior
El bambú de interior es una de las plantas decorativas más bellas para la el hogar. Además de su precioso aspecto estético, esta planta tiene la capacidad de llenar de luz a las estancias, creando a la vez un lugar elegante, fresco y natural.

Si te has decidido a utilizarlo como un elemento más de la ornamentación de alguna de tus estancias presta atención, porque te contamos cómo cultivar una de las mejores especies de interior, la Bambusa vulgaris.

Estás de suerte, porque esta planta es tan resistente que apenas requiere cuidados o un mantenimiento continuo. Generalmente procedente de climas cálidos, esta planta tiene la capacidad de resistir temperaturas de hasta -18 ºC en aéreas continentales y hasta -23 ºC en las oceánicas, por lo que no deberás preocuparte si vives en climas de temperaturas bajas o si quieres utilizarla en tu jardín incluso en invierno.

El bambú debe ser cultivado en suelo fértil con tierra de jardín, fertilizante a base de estiércol y un abono de para plantas verdes en los momentos de trasplante, que debe llevarse a cabo en macetas de más de 25 cm de diámetro.

Además de un par de riegos semanales que mantengan su humedad, esta planta requiere estar en ambientes muy bien iluminados. Precisamente por eso, si pretendes cultivarla en espacios interiores lo mejor es que la coloques lo más cerca posible de las ventanas, especialmente de aquellas que se encuentren orientadas al sur o al suroeste.

Para mantener tu planta tan bella y saludable como siempre sí que deberás prestar especial atención a su poda, pues cortar los tallos viejos o secos servirá para favorecer el rebrote de las plantas.

Además de su belleza, una de las mayores ventajas de esta planta es que generalmente no se ve atacada por plagas o enfermedades.