Cuidados del castaño
El castaño es uno de los árboles más conocidos y populares, con un estilo muy peculiar que le hace muy querido por todos al tener una madera de gran calidad y un fruto realmente delicioso. Sus hojas son caducas y alternas y en diversos tonos de la gama de los verdes aunque durante el otoño se vuelven amarillentas.

Las flores del castaño producen espigas de flores pequeñas que dan lugar al fruto comestible que se desarrolla en el interior de una corteza espinosa y que son las castañas, deliciosas tanto para comer guisadas como asadas y hasta crudas. Este árbol puede llegar a alcanzar los 35 metros de altura. Toma nota de los cuidados del castaño:

– Siembra: Suele hacerse tanto en primavera como en otoño para que las temperaturas extremas no afecten a sus primeras semanas de desarrollo.

– Riego: Es una especie que necesita mucha agua para poder desarrollarse, así que debe estar ubicado en un lugar húmedo y regarlo muy a menudo aunque vigilando que no se encharque ya que podría contraer alguna enfermedad.

– Luz: Está mucho mejor en zonas con sombras pero siempre es bueno que reciba algo de luz, pero teniendo en cuenta que no puede recibir los rayos del sol directamente ni estar en zonas ventosas.

– Temperatura: Se desarrolla muy bien en climas suaves y que no tengan heladas, siendo la temperatura ideal para su crecimiento la que oscila entre los 10 y los 14ºC. Después ya soporta todo tipo de temperaturas siempre que no sean muy extremas ni en frío ni en calor.

– Suelo: No es exigente en este sentido aunque sí se desarrollará a pleno potencial si es uno profundo, suelto y con materia orgánica.

– Floración: Suele darse en el mes de julio y las castañas se recogen en los meses de octubre y noviembre.