Cuidados del ficus benjamina
El ficus benjamina es una de las plantas que más se cultiva en los hogares, especialmente en aquellos que no tienen espacios exteriores pero que quieren tener plantas que le den un toque muy especial a la decoración. Además, es una planta que tolera muy bien las temperaturas altas, la poca luz y la poca humedad, así que es perfecta para los hogares ya que en muchas ocasiones no se encuentran plantas que cultivar debido a esas características.

A pesar de que pueda soportar esas características negativas, lo mejor es poder cultivarla en un entorno que le sea favorable para que así se pueda desarrollar perfectamente. Toma nota de los cuidados del ficus benjamina:

– Luz: necesita tener mucha luz pero nunca debe estar en un sitio en el que le lleguen los rayos del sol de forma directa. Si está en sitios que tienen muy poca luz puede perder las hojas.

– Temperatura: la mejor es la que esté entre los 13ºC y los 24, ya sea verano o invierno. Aunque puede soportar algunos grados más o menos, lo ideal es que siempre esté en ese rango.

– Humedad: no es muy exigente en este sentido pero sí necesita estar un poco húmeda si la temperatura es inferior a 15ºC.

– Riego: nunca riegues más de 2 veces por semana durante el verano, y en invierno hazlo cada 10 días más o menos. Ten mucho cuidado con regar de más ya que se puede estropear, y asegúrate de que la maceta tiene un buen drenaje para que no se encharque.

– Abono: ponle cada 15 días en primavera, y durante el verano un fertilizante líquido cuya frecuencia variará según las recomendaciones del fabricante. Ponle hierro al agua de riego una vez al mes para que las hojas no amarilleen.

– Trasplante: lo ideal es hacerlo una vez al año y en primavera.