Cuidados del huerto en marzo
¡Por fin es viernes! Después de estar toda la semana de arriba abajo con el trabajo, las tareas del hogar, los niños y todo lo que nos depara la rutina diaria, tenemos dos días por delante para poder prestarle un poquito de atención a nuestro querido huerto, especialmente ahora que estamos en marzo y que queda poquito para la llegada de la primavera, estación en la que las plantas resucitan para mostrarse en su máximo esplendor.

Después de un invierno bastante paraditos en cuanto a tareas del jardín y del huerto, ha llegado el momento de ponerse manos a la obra con los cuidados de nuestras plantas. Así que si ayer te hablamos sobre cómo cuidar tu jardín en marzo, hoy queremos centrarnos en el huerto.

Qué plantar

A partir de ahora ya podrás comenzar a plantar hortalizas al aire libre, aunque debes tener en cuenta de que no todas las hortalizas pueden plantarse en el exterior, ya que una helada tardía podría destruir la cosecha. Entre las especies más duras que podrán prosperar fuera encontramos las acelgas, zanahorias, espinacas, habas, cebollas, nabos, rábanos y patatas.

Cuidados del huerto en marzo
Además, en el interior podrás comenzar a plantar las especies más exigentes para que cuando llegue el mes de abril o mayo puedas trasplantarlas al exterior. Dentro de este grupo se encuentran los tomates, las berenjenas o los pimientos. Eso sí, ten en cuenta que han de recibir suficiente luz y una temperatura cálida.

Riego

Al ser un mes de contrastes, en el que los días primaverales se alternan con los últimos coletazos del invierno, es importante tener mucho cuidado a la hora de regar. Así, en las semanas de más color, puedes aumentar la frecuencia, haciendo entre 7 y 14 turnos de riego a la semana.

Plagas y enfermedades

Además, debes tener en cuenta que con esta inestabilidad, las plantas se pueden debilitar, siendo blanco fácil para plagas y enfermedades. Para evitarlo, puedes incorporar al riego preparados vegetales estimulantes que den vigor a las plantas y les ayude a generar defensas frente a los ataques de pulgones u otros parásitos.