Cuidados del Jazmín Amarillo
El Jasminum es una de las plantas arbustivas más hermosas que podemos encontrar en el mundo de la jardinería, un ejemplar de tipo trepador de la que existen más de 350 especies distintas con las que podrás cubrir tus paredes y muros de la forma más decorativa.

En esta ocasión queremos hablarte del Jazmín amarillo (también conocido como Jazmín de Primavera o Jasminum mesnyi), un ejemplar ornamental de delicadas flores amarillas y largas ramas colgantes que darán un aspecto de lo más romántico a tu jardín.

¿Te gustaría cultivarlo? Echa un vistazo a lo que te contamos para conocer algunas de las guías de mantenimiento más básicas de este ejemplar de la familia de las oleáceas.

El jazmín amarillo puede crecer sobre otras plantas o bien sobre estructuras en las que se controla su crecimiento como las paredes o los balcones, por ejemplo. Esto probablemente se deba a su vigoroso crecimiento y a sus ramas colgantes y arqueadas (no tiene órganos que la sujeten), pues son algunas de las cosas que le hacen llamar especialmente la atención entre el resto de especies.

Cuidados del Jazmín Amarillo
También lo hacen sus hermosas flores, que aparecen llamativas sobre el verdísimo follaje oscuro desde los últimos días del invierno y hasta comienzos del verano para proporcionarle un delicioso aroma y un hermoso aspecto durante casi todo el año.

En lo que a los requerimientos de este tipo de Jazmín se refiere, la planta debe ser cultivada en espacios a pleno sol (aunque tolera climas fríos hasta los 0ºC), en suelos bien drenados y ricos en materia orgánica y con un riego moderado durante todo el año.

¿Quieres saber una curiosidad? Sus flores perfumadas que son muy valoradas en la industria de la perfumería y sirven además para aromatizar infusiones como el J. paniculatum y J. Sambac.