Cuidados del jazmín
El jazmín es un arbusto en flor, trepador en muchas ocasiones, y que procede de China, los trópicos y los subtrópicos. Es algo intermedio entre una planta de jardín y una planta de interior, así que puedes utilizarla en ambos casos. Si lo plantas en el suelo y lo guías con un alambre puedes llegar a cubrir toda la pared en muy poco tiempo y queda precioso, además de que el aroma que desprende es maravilloso. Si lo plantas en maceta déjala al aire libre en verano para que pueda tener buena ventilación y mucho sol (aunque no directo) para que los brotes puedan madurar.

Toma nota de estos consejos para cuidar el jazmín y así conseguirás que florezcan con todo su esplendor:

– Luz y situación: necesitan mucha luz, especialmente si están en el interior. Si los tienes en el exterior no es conveniente que los rayos del sol le den directamente.

– Temperatura: en invierno, que es cuando florece, la temperatura ideal es de unos 13 grados, ya que si hay demasiado calor en esa época se pueden estropear. En verano aguantan hasta 25º, siempre y cuando haya humedad en el ambiente.

– Riego del jazmín: durante su época de crecimiento, en verano, conviene que riegues cada dos días, mientras que en invierno, cuando están floreciendo, es suficiente con que lo hagas cada 4 ó 5 días.

Es recomendable que rocíes la planta con agua, especialmente cuando está en interior, pero ten cuidado de no mojar las flores ya que le saldrían manchas. Nunca utilices un abrillantador ya que las estropearías. La verdad es que el jazmín es una planta muy fácil, así que decídate a plantarlo y verás que los resultados son satisfactorios.