Cuidados del laurel rosa
El laurel rosa (Nerium oleander) es un arbusto decorativo de exterior que da unas bonitas flores en distintos tonos de rosa. A pesar de que se estilan más bien grandes y en lugares amplios con variedad de plantas y colores, también existen especies enanas que puedes poner en macetas o espacios reducidos.

Tanto unos como otros son arbustos de climas más bien cálidos, aunque son también resistentes a la salinidad y al viento (no al frío). Sin embargo, si queremos que nuestro laurel rosado florezca y lo haga bien en cualquier época del año, debemos tener unos cuidados especiales distintos en invierno y en verano.

En épocas hivernales, es necesario que hagas como mínimo una poda de limpieza para así poder hacer otra de floración después. Esto impulsará el desarrollo de la siguiente floración con mayor regularidad y con un perfil más estilizado en la planta.

Como es una planta ornamental de ramificación muy densa desde la base, puedes darle la forma que más te apetezca, ya sea dando forma a la copa y vaciando un poco la zona inferior para que mantenga su aspecto de árbol, o bien dejando las ramas que se encuentran en la base y podar la parte superior para que adquiera la forma de un arbusto.

En invierno esta planta debe ser regada cada 15 o 20 días, mientras que en la época estival debe regarse de forma bastante abundante cada cuatro días aproximadamente.

Protégelo siempre contra las enfermedades más comunes como la necrosis en las hojas o los hongos en brotes, hojas y flores, así como de las plagas de pulgones.

A pesar de que por su belleza no lo dirías, el látex que desprenden sus tallos es muy tóxico, por lo que esta planta es recomendable mantenerla alejada de lugares por los que pueden pasar nuestros niños o nuestras mascotas.