Cuidados de la gloxinia
Conocida popularmente por el nombre de gloxinia, esta planta pertenece a la familia de las Gesneriaceae y al género Sinningia, compuesto por unas 60 especies de plantas tuberosas perennes y herbáceas. Tienen su origen en las zonas más tropicales de América, especialmente en Brasil, y puedes encontrarla en casi cualquier tienda, tanto el ejemplar ya cultivado como para cultivarlo en casa.

Es una pequeña planta herbácea con raíz tuberosa que como mucho alcanza los 40 centímetros de altura, con hojas carnosas y ovaladas que se presentan en roseta. Tienen unas flores preciosas que miden unos 10 centímetros y tienen forma de campana, con pétalos aterciopelados que pueden ser en diferentes colores. Es una planta que florece tanto en verano como en otoño, aunque en algunas especies pueden hacerlo también en otro momento del año.

Cuidados básicos

– Ubicación: tiene que estar en un lugar muy bien iluminado pero sin recibir los rayos del sol de forma directa. Es perfecta para interiores.

– Temperatura: como cualquier otra planta tropical, no resiste el frío, por lo que lo ideal es que pueda estar al menos a 20ºC durante todo el año.

– Suelo: tiene que ser una mezcla a partes iguales de tierra de hojas, arena y hojas, y es conveniente realizar la plantación cuando haya terminado el invierno para estar a salvo del frío.

– Riego: debe ser muy regular durante la floración, con cuidado de no mojar ni las hojas ni las flores. Después de la floración, reduce los riegos hasta eliminarlos cuando las hojas se hayan vuelto amarillas.

– Poda: no la necesita, lo único es que vayas quitando las flores que se marchiten.

Cuidados de la gloxinia
– Abono: aplica un fertilizante mineral cada 15 días durante la época de floración.

– Plagas y enfermedades: si te pasas con el riego, puede sufrir fácilmente el ataque de pulgones y hongos varios.

– Multiplicación: se puede hacer por división de los tubérculos, a partir de semillas o por esquejes de hojas, pero éste último se recomienda únicamente a los expertos.