Cuidados de la planta purpurina
La conocida como planta purpurina pertenece a la familia de las Commelináceas y al género Tradescantia, el cual está formado por unas 30 especies de plantas herbáceas y perennes que tienen su origen las zonas tropicales de América. Sus especies más conocidas son la tradescantia pallida, tradescantia fluminensis, tradescantia spathacea, tradescantia zebrina o tradescantia virginiana.

La llamada purpurina se conoce también como setcreasea pallida o tradescantia purpúrea, y su origen está en México. Es una planta vivaz de porte colgante o rastrero que tiene un crecimiento muy rápido y que no suele medir más de 40 centímetros de alto. Lo más interesante son sus hojas, alargadas y de color morado, y sus flores tienen un bonito color pero no son muy decorativas.

Cuidados básicos

– Ubicación: es una planta tan resistente y versátil que se puede desarrollar perfectamente tanto en zonas de sol como de sombra o semisombra. De hecho, puede hasta resistir heladas si son esporádicas y de baja intensidad.

– Suelo: no es muy exigente en este sentido, y puede crecer hasta en los calcáreos. La plantación en el lugar definitivo debe hacerse durante la primavera.

– Riego: soporta muy bien la sequía, así que riega de forma moderada y deja que se seque de un riego a otro.

Cuidados de la planta purpurina
– Abono: debes aplicar un fertilizante orgánico solamente una vez al año, suficiente para que pueda conseguir nutrientes todo ese tiempo.

– Poda: la mejor época es durante la primavera para eliminar las ramas viejas, además de para controlar su crecimiento y darle forma.

– Plagas y enfermedades: gracias a su resistencia, es muy difícil que pueda afectarle alguna salvo que pases totalmente de sus cuidados.

– Multiplicación: es muy sencilla y puede hacerse por esquejes tanto en primavera como en verano o en otoño.