Cuidados de la rama negra
La conocida como rama negra es un arbusto que pertenece a la familia de las Leguminosas y al género Senna, compuesto por más de 250 especies de árboles y arbustos que tienen su origen en diversas zonas templadas de todo el mundo. Las especies más conocidas son senna multiglandulosa, senna sturtii, senna artemisioides o senna croymbosa. También recibe otros nombres vulgares, como casia de Buenos Aires o sen del campo.

Es un arbusto perenne o semiperenne, dependiendo del frío que haga durante el invierno. Su porte es redondeado y puede llegar a superar los dos metros de altura, pero no mucho más. Sus hojas son alternas, ovaladas y de color verde oscuro, con la particularidad de que se pueden plegar sobre sí mismas durante la noche. Lo más llamativo son sus preciosas flores, que son amarillas y con cinco pétalos.

Cuidados básicos

– Ubicación: necesita estar a pleno sol, ya sea en interiores o en exteriores, aunque por su tamaño es mejor buscar un espacio al aire libre para que se desarrolle sin problemas.

– Temperaturas: le gustan las temperaturas cálidas aunque puede tolerar también las más frías, siempre y cuando sean heladas cortas que no bajen de -8ºC.

– Suelo: el único requisito que tiene en este sentido es que esté bien drenado. De los demás, se adapta a cualquier tipo de suelo incluso si fuera calcáreo.

Cuidados de la rama negra
– Riego: tiene que ser regular pero con poca agua, ya que es una especie muy resistente a la sequía. Espera a que se seque antes de volver a regar.

– Abono: es suficiente con el abono anual de jardín, que debe ser a base de estiércol.

– Poda: lo mejor es hacer cuando comienza la primavera y dejar al menos unos 50 centímetros de distancia con el suelo para que tenga un porte más redondeado.

– Multiplicación: puede hacerse a partir de esquejes realizados en verano o bien a partir de semillas sembradas en primavera.