Cuidados y cultivo de la malvarrosa
La malvarrosa, también llamada altea, malva real o malva loca, es una de las plantas más bonitas que hay. Tiene su origen en China y es una planta herbácea perenne que tiene los tallos erectos y que puede alcanzar los 3 metros de altura. Sus hojas son acorazonadas y tienen entre 5 y 7 lóbulos poco pronunciados, con las flores rosadas o púrpuras, aunque también hay algunas variedades que son blancas o amarillas.

Es una planta que florece en verano y que te ofrece la posibilidad de conseguir un entorno realmente bonito ya que su floración es duradera, y cuando las flores alcanzan su máximo esplendor son espectaculares. Además de ser ornamental, puede tener otros usos, como que con sus hojas, raíces y flores se pueden preparar infusiones, jarabes o extractos líquidos. Tiene propiedades laxantes, emolientes y expectorantes.

- Iluminación: ya sea en interiores o en exteriores, necesita siempre una ubicación en la que pueda recibir varias horas de luz natural al día. Ponla siempre en una zona en la que pueda estar a pleno sol y aprovecharlo totalmente.

- Sustrato: has ponerle una tierra normal de jardín que esté muy labrada y bien trabajada para que pueda desarrollarse correctamente.

- Riego: tiene que ser frecuente para que la planta esté siempre húmeda, pero sin encharcar ya que podría pudrirse.

- Multiplicación: lo más habitual es hacerla por semillas, pero también se puede hacer por división de las macollas una vez que ha finalizado la floración.

- Enfermedades: se suele ver afectada especialmente por la roya, manchas y moteados de las hojas o diversos hongos.

- Plagas: las que más le atacan son la araña roja, gorgojillo (escarabajos diminutos) o mosquitos verdes. Vigila mucho la planta y asegúrate de que le das los cuidados correctos para que no se vea atacada por ninguna plaga, algo que puede hacer que se muera o quede muy deteriorada.