Cuidados y cultivo de la planta de la oración
La planta de la oración pertenece a la familia de las Marantáceas y se conoce también como sagú, guapo o planta obediente. Es una planta tropical rizomatosa con hojas que alcanzan los 25 cms de altura y que puede crecer de forma horizontal o erecta, dependiendo de la especie. Lo más bonito de esta planta son sus hojas, ovaladas y en ocasiones con la punta redondeada, siendo verdes pero con rojo en las nervaduras.

Sus flores son pequeñas y no son gran cosa a nivel decorativo, pero la planta en su conjunto sí es muy bonita. Se suele utilizar como planta de interior, aunque también podría tenerse en espacios exteriores si no está a temperaturas frías. De todas formas, si la tienes fuera y hace frío, puedes meterla en casa por las noches y volver a sacarla por las mañanas.

Cultivo y cuidados

– Iluminación: necesita estar en una zona en la que reciba mucha luz natural pero sin recibir los rayos del sol de forma directa.

– Temperatura: lo ideal es una temperatura que ronde los 22ºC durante el día y que no sea inferior a 15ºC durante la noche.

– Suelo: tiene que ser blando y estar muy bien abonado, prefiriendo que sea un poco ácido y turboso.

– Riego: en la fase de crecimiento hay que regar abundantemente con agua sin cal y que no esté fría. En otoño-invierno hay que reducir los riegos para que repose el rizoma.

Cuidados y cultivo de la planta de la oración
– Abono: es suficiente con ponerle un fertilizante que sea a base de algas, solo durante la primavera-verano y cada 15 días en esa época.

– Trastornos: el que más puede sufrir es el de que se le quemen las hojas, algo que suele suceder si recibe los rayos del sol de forma directa.

– Multiplicación: lo ideal es hacerla al final del invierno y con el método de división de mata.