Cómo cuidar las plantas de interior
Las plantas de interior son un elemento decorativo perfecto para cualquier casa, ya que ayudan a dar color y alegría a todas las estancias. El principal problema de ello es que se trata de plantas que necesitan una serie de cuidados específicos y en muchos casos terminan marchitándose.

Para evitar esto y mantenerlas en todo momento en perfecto estado, no pierdas detalle y toma buena nota de los siguientes consejos para cuidar de la mejor manera posible las plantas de interior.

Luz

A la hora de colocar las plantas dentro de la casa, lo mejor es hacerlo cerca de las ventanas ya que de esta forma reciben bastante luz del exterior. Sin embargo debes tener mucho cuidado con los rayos del sol, ya que si están demasiadas expuestas a dichos rayos pueden sufrir daños notables en las hojas y en el tallo. Por el contrario, si no reciben la luz necesaria acaban por tener problemas en su desarrollo.

Temperatura

Un exceso de temperatura causada por los radiadores o por la calefacción tan típicos de los meses de invierno, puede provocar que las plantas se sequen en exceso. Lo más aconsejable para que la planta pueda crecer sin problemas, es una temperatura de 20 a 23 grados centígrados. Otra cosa que debes evitar son las corrientes de aire ya que acaban por dañar a la planta en cuestión.

Humedad

Casi todas las plantas necesitan de un 70% a un 90% de humedad para mantenerse en perfecto estado. En muchos casos resulta bastante complicado el conseguir eses tanto por ciento de humedad en toda la casa, por lo que si el ambiente de tu casa es demasiado seco puedes optar por poner un humificador que ayuda a conseguir un ambiente húmedo en la estancia en la que se encuentra la planta. Si el aire es demasiado seco y no es lo basante húmedo, las hojas de la planta empiezan a coger un color negro y terminan por marchitarse.

Cómo cuidar las plantas de interior

Riego

En cuanto al riego de las plantas, no es una ciencia exacta y depende mucho de diversos factores como son la humedad del aire o la temperatura que haya en la estancia. A la hora de elegir el tipo de maceta, es aconsejable la de tierra cocida que la de plástico ya que las raíces crecen mucho mejor y se secan mucho menos. No hace falta regarla casi todos los días, en la mayoría de los casos basta con regar una vez a la semana para que la planta crezca sin problemas. Para asegurarte que le hace falta agua, debes tocar la tierra con tus dedos y asegurarte de que esté totalmente seca. Si por el contrario la planta recibe demasiada agua, puede llegar a marchitarse y a perder todas las hojas.

Abono

En relación con el abono, lo más aconsejable por los expertos es el hacerlo cada 15 días mientras están en pleno desarrollo, en concreto entre los meses de marzo y septiembre. En el caso de que la maceta se haya quedado pequeña y las raíces sobresalgan, es bueno que la trasplantes a otro tipo de maceta más adecuada para su tamaño. El transplante hay que hacerlo al final de la estación invernal. En el caso de que veas que hay hojas y ramas que se secan, es importante que las podes con mucho cuidado para evitar que la planta se marchite totalmente.

Espero que hayas tomado buena nota de todos estos consejos fáciles y sencillos y puedas disfrutar en todo momento del esplendor de tus plantas de interior. Estas plantas son esenciales a la hora de conseguir un tipo de decoración en la casa alegre y colorido.