Cultivar aguacate
El aguacate es uno de los frutos más deliciosos para nuestro paladar, un ejemplar de curioso sabor que dista mucho de la dulzura o la acidez de la fruta más tradicional. Precisamente por eso, este fruto es muy utilizado en la comida mejicana para preparar el conocido guacamole así como para aderezar muchos de sus platos más tradicionales.

¿Te gustaría cultivarlo tú mismo en casa? Si quieres sumarte a la cultura del huerto casero ecológico con el aguacate toma nota de los siguientes consejos de cultivo.

A modo de resumen, esta sería la guía de cultivo para plantar y mantener la planta del aguacate en tu hogar:

1. Consigue una semilla sana y lávala; entonces toma un pequeño recipiente (tipo vaso) con un par de dedos de agua y coloca tres palillos para sujetar la semilla del aguacate.

2. Coloca el recipiente en un lugar bien iluminado, a poder ser con exposición directa al sol. Ve rellenando el agua a medida que veas que desaparece.

Cultivar aguacate
3. Pronto la planta comenzará a desarrollarse dejando nacer algún que otro brote que al alcanzar los 15 y 18 cm deberás cortar aproximadamente hasta la mitad.

4. Las raíces irán engordando, el tallo volverá a crecer y las hojas de la planta comenzarán a aparecer… Es entonces cuando deberás pasar a la plantación en tierra: escoge una maceta y llénala con unos 26 centímetros de tierra dejando aproximadamente la mitad de la semilla al descubierto (sin cubrir por el sustrato).

5. A partir de entonces el riego debe ser continuo pero moderado, procurando que el sustrato se encuentre húmedo pero no demasiado mojado como para ahogar las raíces (las hojas amarillas serán un síntoma de ello) y incidiendo especialmente con el agua sobre la semilla en sí.

6. Mantenla al sol tanto como puedas hasta que el tallo alcance un buen desarrollo de unos 30 cm y córtalo entonces de nuevo a la mitad para provocar que la planta desarrolle nuevos brotes.

Tras seis meses de cultivo en maceta ya podrás trasplantar tu ejemplar al jardín y, poco después, disfrutar de este alimento que tú mismo has mantenido y has visto crecer… ¡El esfuerzo sin duda habrá merecido la pena!