Cultivar alcachofas
Cada vez más gente se dedica a hacer su pequeño huerto en casa para poder cultivar los productos que más se consumen en el hogar, y siguiendo en la línea de los artículos que hemos publicado últimamente sobre cómo cultivar determinadas cositas, en esta ocasión te traigo el cultivo de alcachofas, muy ricas para comer en cualquier época del año y que puedes combinar con un montón de cosas. Además de riquísimas y muy buenas para cualquier dieta, las alcachofas tienen también propiedades medicinales que favorecen el metabolismo de la urea y el colesterol. Toma nota de los siguientes consejos para cultivar alcachofas:

– Temperatura: tiene un rango de temperaturas muy amplio, así que entre 7 y 29ºC puedes cultivarlas sin ningún problema, pero que no haya ninguna helada, evitando también que las temperaturas bajen a negativo ya que la cosecha correría peligro de arruinarse totalmente. El mejor desarrollo le llega cuando está a temperaturas entre 15 y 21ºC.

– Suelo: el sistema radicular de las alcachofas es muy fuerte y profundo así que se puede adaptar perfectamente a casi todos los suelos, aunque donde mejor se desarrollan es en suelos arenosos, fértiles y que estén bien drenados.

– Siembra o plantación: lo ideal es hacerlo en hileras de 90 a 120 cm y que haya una distancia de entre 70 y 100 cm entre cada una de las plantas. La época de siembra de los retoños es en primavera, y si lo haces en bandejas en primavera el proceso será más lento. Para su plantación, julio-agosto es la mejor época.

Cultivar alcachofas

– Riego: las alcachofas aceptan tanto el riego por aspersión como por manta o goteo, también se pueden obtener en secano pero son de peor calidad. El que más se utiliza es el riego a manta, por inundación. El de aspersión tiene la ventaja de que crea un ambiente de humedad alrededor de la planta que favorece mucho el crecimiento y la producción. Es importante que siempre esté húmedo el suelo y que los riegos sean frecuentes durante el periodo de crecimiento. Si el riego es escaso los productos serán de mala calidad.

– Fertilización: las alcachofas necesitan menos fertilizantes que la mayoría de los demás cultivos hortícolas para poder obtener un alto rendimiento. Se ha de poner en intervalos semanales durante el cultivo.

– Recolección: es escalonada y se comienza en otoño, concretamente a partir de noviembre. La parte comestible son las yemas gruesas de color verde que se pueden consumir tanto frescas como en conserva. Las plantaciones comerciales suelen ser anuales, y en las particulares ronda también ese tiempo aunque depende de las condiciones que haya tenido durante su crecimiento.