Cultivar Alocasia
La alocasia es una planta que puede alcanzar los 5 metros de altura y que puede cultivarse tanto en interiores como exteriores, siempre y cuando el clima sea cálido. Sus hojas pueden llegar a medir hasta un metro y son de color verde, con forma de oreja de elefante. Su mejor entorno es aquel en el que hay un clima tropical o subtropical, aunque si las condiciones son similares puede crecer en cualquier lugar del mundo.

Recibe el apodo de “Oreja de elefante” debido a la forma de sus hojas y pertenece a la familia Araceae. Toma nota de cómo cultivar alocasia:

– Iluminación: necesita estar a la sombra o semi-sombra, y es muy importante que no reciba los rayos del sol de forma directa ya que podría quemarse o decolorarse.

– Temperatura: es una planta que requiere temperaturas preferiblemente cálidas, que oscilen entre los 10-25ºC. Lo más probable es que durante el invierno pierda las hojas, pero no hay que alarmarse ya que volverán a salir cuando llegue la primavera y suban las temperaturas. Protégela del viento para que las hojas no sufran daños.

– Riego: la tierra tiene que estar siempre húmeda, así que riega con frecuencia, especialmente durante el verano. En invierno necesitará menos agua, y es recomendable que dejes que la tierra se seque casi del todo entre riego.

– Abono: utiliza fertilizante líquido cada 15 días durante primavera y verano, y es importante que sea un fertilizante específico para plantas con hojas.

– Plagas y enfermedades: lo cierto es que es una planta muy resistente a la que no le afectan ni los insectos ni las enfermedades.

– Trasplante: lo ideal es que cada dos años la cambies a una maceta mayor, incluso aunque pienses que no le hace falta.