Cultivar apio
El apio es una planta muy nutritiva que tiene importantes propiedades diuréticas. Normalmente se consume crudo en ensaladas o también hervidos con otro tipo de verduras o legumbres, además de ser excelente en cualquier caldo y limpiar la sangre de cualquier toxina. Sigue estos consejos para saber cómo cultivar apio:

– Temperaturas: es un cultivo de clima templado y no soporta mucho frío aunque sí se adapta muy bien al invierno, siempre y cuando se proteja muy bien de las heladas. Eso puedes hacerlo poniendo en el suelo una lámina de plástico.

– Suelo: no es demasiado exigente, lo único es que no deben estar demasiado húmedos y tener un buen drenaje.

– Siembra: lo ideal es poner las semillas en primavera y hacer el trasplante a comienzos de verano, los cuales deben hacerse a 30 centímetros entre cada planta. Desde que se planta hasta su recolecta suelen pasar unos cuatro meses.

– Riego: el riego abundante es bueno ya que evita que se espigue antes de lo previsto, así que en las primeras fases debe ser regular y en abundancia. Aún así, controla siempre que el suelo no esté demasiado húmedo y riega dos veces por semana como mínimo.

– Abono o fertilización: para obtener una producción de buena calidad es recomendable que el suele esté bien estercolado. El abono foliar aplicado una vez por semana también suele dar muy buenos resultados. Si no puedes ponerle estiércol es necesario que aumentes el abono de nitrógeno y potasio, especialmente si el suelo es ligero.

Las variedades de apio hay que diferenciarlas en dos grandes grupos: variedades verdes, que necesitan se le haga la práctica de blanqueo (en invernadero) si se quieren obtener pencas blancas, y variedades amarillas que no necesitan de esa práctica.