Cultivar árboles frutales en un balcón
Los árboles frutales son una opción fantástica si quieres cultivar en tu hogar algo que pueda darte frutos, además de decorar cualquier espacio. Si no tienes un jardín o un patio en los que poder cultivarlos, no te preocupes ya que podrás hacerlo con tan sólo tener un balcón. Sea cual sea su tamaño, podrás cultivar un frutal en él, basándote en el espacio disponible para elegir la variedad que vas a plantar.

Por norma general, los árboles frutales suelen alcanzar los dos metros de altura, especialmente los perales y manzanos, así que ten en cuenta la altura del balcón antes de elegir y plantar. A continuación, las características de cada frutal y su crecimiento, así podrás saber si se adapta a las medidas de tu balcón.

¿Qué frutal elegir?

– Perales: necesitan mucha luz y mucho calor, así que si tu balcón no cumple con esos requisitos es mejor que descartes su elección. Para que se pueda desarrollar de forma óptima debes trasplantar cada dos años, y podarlo de forma periódica tanto para controlar su crecimiento como para quitar las partes estropeadas. Necesita tierra húmeda y abono de lenta liberación en primavera, y así podrás recolectar los frutos a finales del verano.

– Manzanos: tienen que estar orientado al sol y muy protegidos del viento. La tierra debe estar siempre húmeda, especialmente durante los primeros meses, y únicamente necesita que le apliques abono en primavera. Por norma general, los frutos se recogen en otoño, aunque en algunas variedades se puede ya en julio-agosto.

Cultivar árboles frutales en un balcón
– Naranjos enanos: es una de las mejores opciones ya que no suele superar el metro de altura, y además de frutos desarrollan flores blancas y aromáticas que son preciosas y le darán un toque muy especial a cualquier ambiente. Necesita buena iluminación y riego regular durante la fase de crecimiento, abonando cada 15 días en verano.

– Limoneros enanos: necesitan mucha humedad y buena iluminación, con un suelo un poco ácido y un abono rico en macronutrientes. No soporta el frío, las heladas ni el viento, y si está en esas condiciones se le caeran las hojas y el tronco puede partirse.