Todos los árboles, aunque sean de tamaño reducido, tienen sus ciclos de vida. Los bonsáis también son árboles que pueden ser cultivados en el exterior, por ejemplo en tu jardín.

Coloca los bonsáis en un lugar bien luminoso del jardín pero donde no queden expuestos a la acción directa del sol, ya que sus hojas al tener poco contenido en agua se pueden secar.

El riego debe ser moderado, incluso escaso. Riega solamente cuando notes que el sustrato esté seco.

Lo ideal para los bonsáis es el riego por inmersión, sumerge las macetas en agua y luego deja escurrir. Cuando las hojas cogen un tono negro, probablemente está indicando un exceso de agua.

Cuando termine el verano añade abono a las macetas para enriquecer el sustrato, esto dará fortaleza a los bonsáis.

Poda con unas tijeras las ramas que contengan más de seis hojas, lo ideal es que tengan sólo dos hojas por cada rama.

Antes de la brotación agrega quelatos al sustrato para incrementar el contenido de microelementos.

En el caso de que debas resguardar el bonsai durante el invierno en el interior de la casa, evita colocarlo junto a los cristales de las ventanas.



























































1 comentario
28 julio 2010
Buenísimos consejos para principiantes qu desean ingresar al mundo de los bonsáis ! Buena pagina !