Cultivar borraja
La borraja es una planta herbácea que se cultiva principalmente para darle usos culinarios o medicinales, aunque también queda muy bien como planta ornamental. Está muy extendida por toda España aunque donde menos se cultiva es en la zona norte del país. Alcanza una altura mínima de 30 centímetros y una máxima de 1,30 metros y es una planta muy apreciada ya que aporta vitaminas A y C o minerales como potasio o hierro.

Es ideal para personas que hacen algún tipo de dieta ya que su contenido calórico es muy bajo, utilizándose mucho para ensaladas y para condimentar diversos platos. Sus tallos y flores se pueden consumir tanto crudos como cocinados, mientras que las hojas se pican y se utilizan para condimentar ensaladas y otros platos. Puedes encontrarla también en las tiendas de alimentación tanto fresca como congelada.

Su cultivo

– Suelo: se adapta a todo tipo de suelos aunque se desarrolla mucho mejor en los que son arcillo-limosos. Debe ser un suelo rico en materia orgánica. Hay que preparar el terreno con un abonado que tenga estiércol, nitrógeno, fósforo y potasio, así crecerá de forma rápida y la aprovecharás mucho más.

– Temperatura: no tiene muchas exigencias en este sentido, es más, soporta temperaturas muy bajas, rebrotando cuando comience a subir de nuevo.

– Siembra: la forma más fácil de cultivarla es por semillas, y lo mejor es hacerlo en primavera-verano, siempre en hileras y dejando una distancia de unos 30 centímetros unas de otras. Las semillas deberán taparse con tierra ya que durante la fase de germinación necesitan oscuridad.

– Riego: no es muy complicado ya que únicamente deberás preocuparte de que la planta esté siempre húmeda, aunque sin encharcarse.

– Plagas y enfermedades: las que más suelen afectar son la virosis, hongos del suelo, orugas masticadoras, pulgones y gusanos del suelo.

– Recolección: entre primavera y verano se recolectan sus flores, tallos y hojas tiernas, más o menos desde mayo hasta septiembre. Su ciclo vegetativo puede ser de entre 50 y 120 días, así que en ocasiones podrás recolectar también durante el invierno. Debes hacerla siempre a mano.

– Multiplicación: siempre se hace por semillas, y si las conservas bien pueden aguantar entre 8 y 10 años.