Cultivar cardos
El cardo es una planta herbácea muy similar a la alcachofa que puede llegar a alcanzar los 2 metros de altura. Su tallo es erguido y muy grande y está cubierto de hojas espinosas.

Tiene diversos usos culinarios y quien lo prueba asegura que es mucho más sabroso que la alcachofa. También se puede tomar en forma de infusión y con licores, además de poder ponerlos en ensaladas o guisos. Uno de los mejores beneficios culinarios que tienen es que te ayudan a hacer la digestión. Toma nota de cómo cultivar el cardo:

– Temperaturas: Es muy sensible a las heladas así que no conviene que se exponga a ellas, aunque si tiene al menos 4 hojas puede aguantar a -5ºC o incluso menos.

– Siembra: Si vas a hacerla en otoño tendrás que hacerla lo más pronto posible para que las hojas puedan formarse antes de que llegue el invierno y así protegerse del frío. Si la haces en primavera se recomienda que sea en zonas en las que las primeras heladas del otoño son muy pronto ya que así aprovecharán el agua de primavera para nacer, formarán la roseta en verano y seguirán con su crecimiento en otoño.

– Riego: No necesita mucho ya que tiene un sistema radicular muy potente capaz de sobrevivir con poca agua, así que vigila eso y que nunca se encharque ya que no lo soporta.

– Malas hierbas: El primer año es muy importante que las elimines en cuanto las veas y según se van desarrollando las rosetas ya que a medida que éstas crecen, las malas hierbas se van quedando sin espacio.

– Plagas y enfermedades: Además de afectarle las mimas que a las alcachofas también pueden sufrir mucho con babosas y caracoles, que suelen aparecer mucho especialmente en zonas húmedas.