Cultivar cebollas
Las cebollas son estupendas para cocinar, especialmente para darle su inconfundible sabor a múltiples platos, y son además una de las hortalizas más cultivadas en todo el mundo. Hay muchísimas variedades que se presentan en bulbos de diferentes formas y colores, dependiendo básicamente de en que estación se cultiven. Si te estás haciendo o ya tienes un huertito en casa y quieres cultivar de estas cositas para alimentarte con productos de tu huerto, toma nota de cómo debes cultivar cebollas:

– Temperaturas: es una planta de climas templados, aunque en las primeras fases de su cultivo tolera temperaturas bajo cero, pero lo recomendable es que esté a temperaturas más altas. Aunque sea muy adaptable, lo ideal es si puede estar entre los 15 y los 23 grados.

– Suelo: se desarrolla mejor en suelos sueltos, profundos, sanos, ricos en materia orgánica, de consistencia media y no calcáreos. No es recomendable en terrenos pedregosos, poco profundos o mal labrados ya que los bulbos no se desarrollan bien y consiguen un sabor demasiado fuerte. El pH ideal es ligeramente ácido. No deben cultivarse en tierras recién estercoladas.

– Siembra: las cebollas suelen reproducirse por semillas aunque algunas variedades generan pequeños bulbos junto al principal y que también sirve para realizar nuevas plantaciones. La siembra se puede hacer de forma directa o en semillero para trasplantarlas posteriormente que suele ser además la forma más utilizada. La mejor fecha para la siembra el finales de invierno.

– Riego: el primer riego debe ser inmediatamente después de la plantación. A partir de ese momento es imprescindible que dejes pasar 15 ó 20 días para volver a regar. 15 ó 30 días antes de la cosecha debes dejar de regar para que puedas recogerlas completamente secas.

– Recolección: la duración del cultivo suele ser de 80 a 150 días, dependiendo de las condiciones climáticas, de abono y de que el riego haya sido el adecuado.