Cultivar champiñones
Los champiñones son uno de los hongos que más se utilizan para cocinar, así que es una de las cosas a las que más partido puedes sacarle en tu huerto. Se puede consumir fresco, en conserva, cocinado o crudo, y en salsa queda delicioso. Puedes utilizarlo como guarnición en muchos platos o simplemente en una ensalada.

A continuación te daré unos cuantos consejos para cultivar champiñones, en este caso para hacerlo sobre compost:

– Luz: Es conveniente que no haya mucha, de hecho la oscuridad es buena así que se permite para ello la utilización de túneles o cuevas.

– Temperatura y humedad: La temperatura ambiente ha de oscilar siempre entre los 8 y los 18ºC y la humedad es conveniente que sea del 79-90%.

– Substrato: Al no tener clorofila, el champiñón no puede alimentarse de las sustancias minerales que hay en la tierra, con lo que el sustrato tiene que ser específicamente para él, que suele ser estiércol natural o artificial si lo has preparado adecuadamente. En cuanto al natural, el de caballo es el mejor, aunque también va muy bien el de asno o el de mulo.

– Siembra: Tienes que mezclar el sustrato y la semilla de la forma más homogénea posible y, una vez sembrado el compost puedes colocarlo en bolsas plásticas de polietileno, estantes o cajones de madera. Al finalizar la siembra debes poner una tierra de cobertura, que es una mezcla de suelos como tierra negra, turba o tosca y cuya función es inducir la formación y surtir de agua al hongo en el momento del desarrollo.

– Riego: Debe ser diario pero de forma suave, variando la cantidad de agua en función del desarrollo y la cantidad de kilos que vayas a cosechar.

– Cosecha: Tiene que haber una humedad relativa de entre 85-90% y una temperatura ambiente de 15-18%. Normalmente la puedes hacer en 4-6 semanas, depende de las condiciones que haya habido en el desarrollo. Debes cultivar en oscuridad ya que la luz puede deformar los hongos.

– Plagas: Las que más suelen aparecer son de ácaros y son la araña blanquecina, la araña rubia, la araña roja o la araña negra. Los escarabajos también pueden aparecer y los detectarás porque hacen pequeños orificios ovalados sobre el sombrerillo.