Cultivar col china
La col china es una hortaliza también conocida como repollo chino y que poco a poco ha comenzado a extenderse a todos los continentes aunque sí es ya un producto muy consumido en toda Asia. Su aspecto es muy similar al de la lechuga romana. Sus hojas crecen erectas y de forma separada y después se forma el cogollo.

En cuanto suben las temperaturas en primavera comienza a florecer y el ciclo de la planta desde que se cultiva hasta que se puede recolectar es de entre 70 y 90 días. Este tipo de col se suele consumir cruda en ensaladas o cocida en menestras, estofados o sopas. Tiene muchísimas vitaminas y es un alimento bajo en calorías, así que es ideal para llevar una vida sana y especialmente si estás haciendo una dieta hipocalórica. Toma nota de cómo cultivar col china:

– Temperatura: Nunca podrá estar por debajo de los 8ºC ya que se paralizaría, viéndose muy afectada por las bajas temperaturas. Se desarrolla de forma óptima cuando está entre 18 y 20ºC y entre 15-16ºC para que los cogollos se formen correctamente.

– Suelo: El que mejor le va es aquel que sea poroso, que retenga la humedad y que tenga una textura media. El pH ideal es el que oscila entre el 6.5 y el 7. No le van bien ni los suelos muy ácidos ni los que son muy alcalinos.

– Riego: En este cultivo es imprescindible que el suelo esté siempre húmedo pero sin llegar a encharcarse, así que riega muy a menudo para que no se seque.

– Abonado: La col china necesita mucho nitrógeno así que cualquier abono que utilices debe tenerlo en grandes cantidades. Los microelementos también son muy importantes para su desarrollo, especialmente el boro.

– Plagas y enfermedades: Algunas de las plagas que suelen atacarle son los minadores de hojas, la mosca de la col o la oruga de la col. En cuanto a las enfermedades, puede tener alternaria (verás manchas negras con anillos de color más fuerte) o Mildiu, una de las más comunes en los cultivos y que provoca manchas de color amarillo y forma de ángulo.