Cultivar coles de Bruselas
Las coles de Bruselas se producen como los cultivos de col, bróculi y repollo. Suelen cocinarse en invierno y normalmente se comen guisadas, dándole un toque delicioso a cualquier plato que hayas cocinado. Si tienes un huerto y quieres saber cómo cultivarlas, intentaré darte toda la información necesaria para que puedas hacerlo en casa:

– Temperaturas: de todo lo que se puede cultivar, las coles de Bruselas son de las más adaptables a cualquier temperatura, siendo muy resistente incluso a temperaturas muy bajas.

– Suelo: conviene plantarlas en un terreno que hayas abonado con compost o estiércol en anteriores cultivos, además de estar labrado en profundidad. El suelo ha de ser muy compacto y asegurar la base de los tallos a la perfección para que soporten el viento o las heladas.

– Siembra: puedes sembrar coles de Bruselas en un semillero al aire libre durante la primavera o en invernadero o campana de cristal en invierno. Haz el trasplante al lugar definitivo cuando hayan alcanzado los 15 centímetros de altura y plántalos a unos 50 ó 60 cm. entre plantas y en hileras que estén a 80 cm. unas de otras.

– Abonado o fertilización: realiza el abono a mediados de invierno pero nunca más tarde.

– Plagas y enfermedades: entre las enfermedades que te pueden surgir están los pulgones, los gusanos grises, la oruga de la col o la potra de las coles.

– Recolección: el cultivo suele durar de 90 a 160 días, obteniendo las primeras coles a finales del verano. Arranca las hojas únicamente cuando tengan un color amarillento o cuando se queden por debajo una vez que has recolectado los cogollos (que deben estar lo bastante grandes para eso). Cosecha cuando los brotes sean pequeños, compactos y con un color verde brillante.

Si quieres conservar las coles de Bruselas durante mucho tiempo, lo mejor que puedes hacer es congelarlas ya que no pierden sus propiedades. Si vas a hacerlo hiérvelas antes de meterlas en el congelador y déjalas enfriar, así estarán esterilizadas.