Cultivar coliflores
La coliflor es una de las hortalizas que más se consumen en los hogares ya que puedes utilizarlas para complementar un montón de platos. Hay muchas variedades y se clasifican por su ciclo (extratempranas, tempranas, media estación y tardías).

A continuación te daré la información necesaria para cultivar coliflor:

– Temperatura: Es de estación fría pero son más sensibles al frío que otras hortalizas, así que si están por debajo de los cero grados pueden estropearse, algo que también sucederá si están a más de 26ºC. La mejor temperatura para su cultivo es la que oscila entre los 15 y los 21.

– Suelo: Es mucho más exigente en lo que al suelo se refiere que muchos de los cultivos de su especie, y necesita suelos que tengan una fertilidad muy buena y que aporten mucho agua y nitrógeno. Si el suelo es de mala calidad no conseguirá desarrollarse correctamente. El suelo que mejor le va es el poroso que tenga capacidad para retener la humedad pero que no se encharque.

– Siembra: Se suele hacer en semillero desde el mes de marzo y hasta junio, aunque depende de la variedad. El trasplante se hace durante el verano. Para poder repartir la cosecha y no tenerla siempre al mismo tiempo, lo mejor es espaciarlas en períodos de al menos dos semanas.

– Plantación: Se hace en hileras de 80 centímetros de distancia y con unos 40-50 cm entre plantas. Antes y después de hacer el trasplante debes siempre regar.

– Riego: Dependiendo de la especie, la coliflor se suele regar una vez a la semana, lo que en el total del cultivo te da entre 8 y 14 riegos. No riegues hasta 2 ó 3 semanas después de la plantación ya que se podría encharcar.

– Abono: Lo mejor es hacerlo en otoño y meter todo el composta o abono que sea posible. Cuando esté a medio crecimiento aplícale un fertilizante nitrogenado, lo que ayuda a reducir la concentración de nitratos en las hojas y las pellas. Procura que tenga también potasio y fósforo.