Cultivar el helecho nido
El helecho nido es una de las muchas variedades de helecho que hay, siendo una de las más bonitas y fáciles de cultivar. Es de tamaño medio y tiene las hojas muy lustrosas que puede llegar a alcanzar 22 metros de altura en sus ejemplares más grandes, aunque los hay con una genética diferente que son más pequeños para poder cultivar en interiores.

Hoy me gustaría escribir sobre su cultivo y los cuidados que debes darle para conseguir un ejemplar de calidad, sano y fuerte. Toma nota:

– Iluminación: se adapta perfectamente a zonas de sombra y a zonas de luz. Es perfecto para zonas en las que hay muy poquita luz ya que aún así puede desarrollarse sin problemas.

– Humedad: al igual que cualquier otro helecho, éste también necesita mucha humedad ambiental. Pulveriza sus hojas de forma frecuente y no lo pongas en un lugar en el que vayas a poner la calefacción ya que la sequedad le afecta. En los ambientes secos sobrevive pero crece menos, con lo que es mejor darle siempre un entorno húmedo.

– Riego: varía en función de la época del año. Durante el verano deberás regar 3 veces por semana, mientras que en invierno será suficiente con una, aunque deberán ser dos si está en un lugar con calefacción. En las otras dos estaciones del año será según el clima, es algo que ya verás tú si la planta necesita más agua o no.

– Abono: en primavera y verano deberás abonar cada 15 días con un fertilizante líquido, el cual irá disuelto en el agua de riego. Si quieres un tipo de abono que te dé menos trabajo, puedes poner barritas de fertilizante de lenta liberación cada 2-3 meses y le irá muy bien también.

– Trasplante: deberás cambiarlo de maceta cada dos años, siempre durante la primavera y a una maceta de mayor tamaño en la que no vaya a tener problemas de espacio para seguir desarrollándose dos años más.