Cultivar espárragos
Una de las cosas que más suele cultivarse en los huertos que hay en los hogares particulares son los espárragos, deliciosos para dar un sabor especial a numerosos platos. Es una planta vivaz que puede durar varios años, y durante la primavera surgen los tallos carnosos, que es la parte comestible. Los espárragos pueden ser blancos o verdes, y la única diferencia es que para conseguir los blancos deberás evitar que les dé la luz, cubriéndolos con tierra hasta que vayas a cortarlos.

Cuando el espárrago sale a la superficie, se llena clorofila y se convierte en un espárrago verde. Se pueden consumir tanto frescos como en conserva, y si los quieres verdes debes plantarlos a menor profundidad para que lleguen antes a la superficie. Hay diversas variedades de espárragos, siendo las más comunes la violeta de Holanda, argenteuil, Mary Washington, huétor, plaverd, verde de Aubervilliers, limbras, Diana o juno.

Su cultivo

– Clima: se adapta a todo tipo de climas gracias a tener órganos de reserva.

– Suelo: hay que elegir un suelo que no se encharque y que se profundo. Lo mejor es que sea suelto ya que se encharca menos, y los arenosos son los mejores si quieres espárragos blancos ya que son más precoces.

– Siembra: debes hacerla a raíz desnuda, en los meses de febrero-marzo, aunque depende de la zona en la que vivas. A los 10-15 días ya comienza a salir la planta. Deja 30 centímetros entre hileras y 6-7 centímetros entre semillas. Si siembras en semilleros, elige los de tamaño 8x8x8 y siembra ahí durante 2-3 meses, que será cuando trasplantes.

Cultivar espárragos
– Riego: el terreno debe estar siempre húmedo pero sin encharcarse, aumentando siempre después de cada recolección ya que la planta necesitará más agua para volver a producir espárragos. En primavera es suficiente con hacer riegos ligeros, y en cualquier momento del año puedes utilizar riego a surcos, por aspersión o goteo. Si el suelo es ligero, aumenta la frecuencia de riego disminuyendo la cantidad de agua en cada uno de ellos. Lo normal es regar una vez por semana, dos cuando hace mucho calor.

– Malas hierbas: puedes eliminarlas de forma manual, química o mecánica.

– Plagas y enfermedades: las que más pueden afectar son la mosca del espárrago, gusanos de alambre, crioceros, taladro, mal vinoso, roya del espárrago, botrytis cinerea y fusariosis.