Originaria de Sudamérica, a la fucsia ( Fuchsia sp.) se le conoce también como pendientes de la reina por sus características flores pendulares, que se abren de forma continua desde el final de la primavera hasta entrado el otoño. Este hermoso arbusto, además de resultar ideal para un seto con un margen mixto, puede cultivarse como especie trepadora, en espaldera o en forma de abanico contra una pared cálida, así como en macetero dispuesta en la terraza. En todos los casos, es muy importante mantenerla alejada del viento, su principal enemigo.

El mediterráneo y el atlántico son sus climas apropiados, debido a los inviernos benignos que se dan en estas zonas. Se adapta a situaciones muy diversas, aunque dependiendo del lugar donde vayamos a colocarla elegiremos variedades más o menos rústicas. Y en todos los casos, nos aseguraremos de que están sanas y bien formadas.

Necesita un terreno rico en materia orgánica y poroso. En primavera y otoño añadiremos mantillo, y un acolchado en inverno. No soporta la falta de agua pero hay que procurar que no se encharque, por lo que regaremos de manera regular. Una poda enérgica en primavera reforzará las nuevas ramas y propiciará su floración. Los tallos que se vean dañados por el hielo deben ser cortados cuanto antes, para evitar pudriciones. El método más rápido para reproducir esta planta es por esquejes, que se pueden hacer en cualquier época del año. También se puede hacer por semillas, a principios de la primavera. Cultivadas en el centro peninsular prefiere un lugar protegido y fresco. Si está en el litoral la dejaremos en el exterior, cubierta con paja.

Es una planta bastante sensible a las enfermedades. Durante el verano podemos observar agujeros en las hojas. Se deben a las chinches de las hojas, que chupan la savia, matan los tejidos y produce estos agujeros. Eliminaremos las partes dañadas en invierno para controlar los huevos y larvas, aparte de aplicar un insecticida. Si vemos que hay partes pegajosas en los capullos, tallos jóvenes y parte inferior de las hojas será que ha sido atacada por pulgones, por lo que durante el invierno aplicaremos aceite mineral y caldo pegajoso cuando notemos su presencia. Pueden amarillear sus hojas debido a la araña roja o producirse unos círculos de esporas de hongos en el envés de las hojas por la roya. En general tendremos mucho cuidado con esta planta, ya que las plagas son su talón de Aquiles.