Cultivar hierbas aromáticas
Además de plantas muy decorativas para sus jardines y terrazas, los amantes de la jardinería a menudo también adoran cultivar plantas de las que se pueden extraer algunos beneficios como los de los ejemplares medicinales o aquellos aromáticos que sirven para condimentar algunos de nuestros platos.

Aunque cuanto más espacio tengan mejor se desarrollarán, lo cierto es que muchas de estas plantas pueden ser cultivadas también en jardineras en tu balcón: solo precisarán una ubicación muy bien iluminada de forma natural (entre 4 y 6 horas diarias).

¿Qué tipo de hierbas aromáticas podrías cultivar en tu jardín? Algunas de las más populares son el romero, el tomillo, la salvia, el orégano, la mejorana, la menta, la albahaca, el perejil o el cebollino.

Cultivar hierbas aromáticas
Es evidente que no todas tienen los mismos requerimientos y que por tanto los cuidados no siempre serán exactamente los mismos. Sin embargo, sí que es cierto que la mayoría necesitarán un mantenimiento similar:

– Riego: Las provenientes de climas mediterráneos precisan poco agua para vivir, pero otras como la menta y el perejil necesitan una mayor humedad para desarrollarse. No obstante, hay que fijarse en las características exactas del entorno de tu hogar para determinar la cantidad de agua: Clima, viento, sol, suelos, estación del año, etc.

El mejor momento para hacerlo es a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

– Abono: Si son muy abonadas pueden perder sus características de sabor y aroma naturales, que es precisamente lo que más nos gusta de ellas. Una fertilización anual es suficiente: si es abono orgánico hazlo en invierno y si es mineral durante los meses más cálidos. En el caso de que cultives en maceta echa un poco de abono líquido disuelto en agua una vez al mes.

– Poda: Si no quieres que se hagan leñosas pódalas tras cada floración. En verano puedes recortar algunas para su uso así como para hacer que se desarrollen nuevas hojas y tallos.