Cultivar hortalizas en macetas
Son muchas las personas que por curiosidad o por disconformidad con los procesos de producción de las verduras y hortalizas del mercado se sienten atraídas por el cultivo en sus propias casas.

Sin embargo, posiblemente muchos de vosotros no os hayáis atrevido a llevar a cabo la idea por falta de un buen jardín o espacio al aire libre en el que las hortalizas puedan desarrollarse… Pues debemos decirte que cometes un error, porque en realidad cualquiera con un poco de ganas e iniciativa puede cultivar sus propios productos en el espacio que ocupa una maceta.

Bastará con tener en cuenta algunas normas respecto al cuidado y mantenimiento de estás para poder disfrutar de tus propios productos de huerto, ¡aunque esta vez provengan de tus propias jardineras!

No importa el tipo de maceta siempre y cuando esté limpia y garantice un buen drenaje. En este sentido, las mejores para cultivar tomates, pimentones o berenjenas (entre otras) son las que tienen una mayor profundidad, mientras que las hortalizas más pequeñas no necesitarán tanto espacio para desarrollarse correctamente. También puedes plantar varias en jardineras más grandes.

Piensa muy bien en la relación de tamaño entre planta y maceta, pues si ésta se le queda pequeña no dará todo el fruto que podría.

Además, el tamaño también condiciona las condiciones de riego de la hortaliza, por lo que a menos espacio, más riego.

La tierra en la que cultives las hortalizas debe ser suelta y estéril. Puedes hacer tu propia tierra casera mezclando restos orgánicos (frutas, verduras, etc.) con tierra más gruesa; pide consejo en tu tienda de jardinería más cercana.

Infórmate también de cuáles son las mejores épocas para el cultivo de cada ejemplar en concreto, pues no es lo mismo plantar en otoño que en primavera. Plantas como el brócoli, el repollo, la coliflor, la cebolla o la lechuga son perfectas para los meses más fríos, pero para la primavera y el verano las mejores hortalizas serán el pepino, la berenjena, los pimentones y los rábanos, entre muchos otros.

Finalmente, para garantizar que las hortalizas se desarrollen perfectamente debes asegurarte de que la planta está expuesta a la luz solar como mínimo unas 6 u 8 horas diarias.