Cultivar jazmín común
El jazmín común es la variedad de jazmín más cultivada en todo el mundo junto con el jazmín amarillo. Pertenece a la familia de las Oleaceae y es de origen persa. Es un arbusto trepador de hoja perenne que a veces puede ser caducifolio, teniendo hojas verde oscuro y flores blancas muy perfumadas. Este tipo de jazmín florece desde finales de primavera hasta finales de otoño, así que es una opción ideal para darle un toque especial a cualquier ambiente.

Las flores del jazmín se utilizan mucho en perfumería ya que tienen un aroma fantástico, y también se utilizan como aromatizantes en infusiones, especialmente en las que son calmantes y sedantes. También tiene frutos, que son bayas. Toma nota de cómo cultivar jazmín común:

– Iluminación: necesita una zona en la que pueda recibir la luz del sol al menos un par de horas al día, aunque también se puede desarrollar bien en zonas de semisombra.

– Temperatura: no tiene ningún requisito en este sentido, y tiene la gran ventaja de que es muy resistente al frío y las heladas, aunque si son muy extremas es mejor protegerlas con un plástico.

– Suelo: se adapta perfectamente a cualquier tipo de suelo, incluso a aquellos que tienen cal. Es recomendable que sea un suelo fresco y con un buen drenaje.

– Sustrato: necesita uno que sea muy rico en nutrientes.

Cultivar jazmín común
– Riego: tiene que ser regular, que siempre haya humedad pero sin que se llegue a encharcar. Suele ser suficiente con regarlo una vez a la semana o cada 15 días, dependiendo de si está en exteriores o en el interior.

– Poda: debe hacerse después de la floración para que al año siguiente florezca de forma mucho más abundante y bonita.

– Enfermedades: suele verse afectado especialmente por mildiu, manchas en las hojas, tuberculosis, agallas del cuello, socarrina de la flor o podredumbre de raíz.

– Plagas: las que más le afectan son el pirla del jazmín, orugas defoliadoras, cochinillas, cantáridas, gorgojos, taladro del tronco o barrenillos.