Cultivar la hierba de San Jorge
Conocida como hierba de San Jorge pero también como “milamores”, se trata de una planta perenne preciosa que tiene varios tallos erectos en los cuales se disponen las hojas, que tienen forma lanceolada y aspecto carnoso. Tiene muchas flores, todas ellas tubulares y que florecen durante el verano, siempre agrupadas en inflorescencias y que crean una especie de masa que puede ser de color rosa, rojo o blanco.

Perteneciente a las Valerianáceas, es muy conocida por sus propiedades sedantes y tranquilizantes. Con su raíz se pueden hacer infusiones que se suelen utilizar para tratar diversos trastornos nerviosos, como por ejemplo espasmos, palpitaciones, agotamiento nervioso o incluso vómitos. Se puede ver especialmente en las zonas rocosas, aunque se puede cultivar en cualquier jardín si se dan las condiciones ambientales necesarias y la cuidas de forma adecuada.

Cuidados básicos

– Plantación: la mejor época del año para llevarla a cabo es la primavera, al igual que cualquier otra de la familia, especialmente la valeriana.

– Suelo: tiene que ser calcáreo y rico en humus para poder desarrollarse al máximo y de forma correcta.

– Poda: se recomienda cuando termina el proceso de floración para quitar las flores o ramas que estén estropeadas o no hayan crecido bien.

Cultivar la hierba de San Jorge
– Riego: necesita que sea moderado, con mucho cuidado de que no se encharque el terreno ya que la planta podría morirse. Sí es importante que esté siempre fresco y húmedo, así que regar cuando esté a punto de secarse y no haya riesgo de que se acumule agua.

– Iluminación: necesita una exposición directa a los rayos del sol, aunque también puede prosperar en una zona de semisobra. Así pues, la puedes cultivar sin problemas en el interior de tu hogar, siempre y cuando esté cerca de una ventana para que peuda darle la luz.