Cultivar la planta del tabaco
La planta del tabaco tiene flores aromáticas con una original forma de trompeta que florecen desde la primavera y hasta que comienza el invierno. Su nombre es Nicotiana y sus flores tienen un color verde ácido muy peculiar que queda genial si la combinas con plantas de otros colores, con lo que conseguirás un ambiente realmente original, colorido y natural.

Tiene su origen en América aunque con las condiciones adecuadas puede cultivarse en cualquier lugar del mundo. Puede estar tanto en exteriores como en interiores, así que es una excelente opción para cualquiera de los dos casos.

Cultivo de la Nicotiana

– Iluminación: necesita el sol aunque también se puede desarrollar bien en zonas de semisombra. Evita los rayos del sol de forma directa pero ubícala en un lugar en el que sí reciba mucha iluminación natural durante buena parte del día.

– Temperatura: se adapta perfectamente a casi cualquier ambiente, lo único que tienes que evitar es que esté por debajo de los 0ºC ya que no lo resistiría.

– Sustrato: necesita uno que sea universal y específico para plantas anuales.

– Cultivo: se hace a partir de semillas y siempre durante la primavera, siendo ideal hacerlo en semilleros. Riégalas y déjalas que germinen, y cuando ya tengan un tamaño que puedas moverlas ponlas en recipientes individuales para que puedan desarrollarse mejor.

– Riego: necesita tener siempre un poquito de humedad pero no demasiada, así que será suficiente con regarla una vez por semana, quizás dos si es época de mucho calor y se seca rápido.

Por último, decir que es una planta que puede tener una toxicidad alta, así que es recomendable que esté fuera del alcance de niños y mascotas.