Cultivar laurel
El laurel es una arbusto silvestre muy típico de la costa Mediterránea. A pesar de que también es posible cultivarlo en jardines y macetas. Tiene un follaje verde y brillante, puede alcanzar 15 metros de altura y necesita unos pocos cuidados.

Mientras que si se cultiva en maceta, apenas superará los dos metros. Tiene un tronco erguido y corteza verde, sus aromáticas hojas son perennes. Florece en primavera y sus pequeñas flores, ofrecen una fragancia muy agradable, aunque decorativamente no sean muy bonitas.

Se puede plantar en cualquier tipo de suelo, pero se recomienda ponerlo en superficies con un buen drenaje. Respecto a las necesidades de riego, no es bueno que la tierra quede encharcada, puede pasar bastante tiempo en sequía, pero no resiste las fuertes heladas ni la acción directa del sol en verano. Por ello, es una planta de semisombra.

Debemos podarlo para controlar sus ramas, que pueden ser recortadas con formas diversas, lo que le dota de un aspecto decorativo. Además, se puede multiplicar por esqueje, acodo o semillas. Por último, avisar de que la principal plaga que afecta al laurel es la cochinilla.

Debes saber que las hojas del laurel son uno de los condimentos aromatizantes más utilizados en la cocina, por lo que sus usos culinarios permiten aportar sabor siempre que las hojas estén secas. Sus semillas también se emplean para elaborar un aceite aromático. Descubre todas las posibilidades del laurel.