Cultivar Melissa en maceta
Además de un hermoso nombre, la Melissa es una de las plantas medicinales y aromáticas más valoradas gracias a las múltiples propiedades y beneficios que aporta a las personas.

También conocida como Toronjil, esta planta perenne es ideal para plantar en tu balcón o en tu ventanal no solamente para decorar el espacio sino también para disfrutar del delicioso aroma a limón que éstas desprenden en verano.

¿Te gustaría cultivar Melisa pero no dispones de mucho espacio? Entonces no pierdas detalle de lo que te contamos.

El primer paso será encontrar un recipiente adecuado a nuestro espacio (maceta tradicional, jardinera colgante, etc.) y plantar las semillas a finales de invierno para trasplantarlas después cuando ya tengan una medida de unos 10 centímetros. Cuidado con las malas hierbas, pues no sería extraño verlas aparecer de vez en cuando.

La mejor tierra para plantarlas se consigue a base de la mezcla de arena con compost que permitirá un buen drenaje y evitará que la planta se encharque y ‘ahogue’.

Plántala en lugares de clima templado o húmedo y procura que reciba bastante luz (como mínimo cinco horas diarias), pues aunque resiste vivir a la semisombra lo mejor es que se desarrolle en un lugar soleado. En cuanto a la cantidad de agua necesaria, la Melisa requiere un riego moderado.

Entre los beneficios medicinales de esta planta se encuentra su influencia en el sistema nervioso, pues es recomendada como tranquilizante en las situaciones de estrés, insomnio, angustias así como también en palpitaciones nerviosas y espasmos musculares. La infusión de la planta también es buena para solucionar los dolores y problemas digestivos y como antivirus gracias a sus polifenoles y taninos.

En su uso culinario, las hierbas de esta planta se utilizan para aderezar ensaladas, sopas, confituras, salsa para carnes y verduras o postres.