pensamientos-1
El pensamiento ( Viola tricolor) es una planta bianual que se presenta en una gran variedad de colores y resiste bastante bien durante el invierno, por lo que es utilizada en macizos, borduras y jardineras para dar un toque de alegría en las épocas de frío. Si se combina con bulbosas de floración primaveral ( narcisos o tulipanes), plantadas a la vez, se logra un final de ciclo explosivo y muy vistoso.

Sembraremos pensamientos al final del verano, procurando que los rayos de sol de mediodía no dañen a las plántulas. Una vez desarrolladas podemos optar por trasladarlas a su lugar definitivo en otoño ( si vivimos en una zona con inviernos no rigurosos) o esperar a las primeras semanas de la primavera ( cuando el clima sea continental). En este último caso lo mejor que es pasen el invierno en un lugar a cubierto pero sin calefacción, de modo que puedan aclimatarse de forma paulatina.

pensamientos-2
Los pensamientos prefieren suelos ricos y con suficiente humedad pero no por ello las colocaremos a la sombra, ya que el sol favorece su floración. En general no tendremos problemas con las plagas, salvo los caracoles. Su tamaño no excede de los 20 centímetros y es mejor hacer una plantación espesa para que ofrezcan todo su potencial.

pensamientos-3
En caso de que no hayamos podido plantarlos siempre podemos recurrir a su compra en viveros y centros de jardinería. Son plantas de bajo coste y suelen ofertarse con alguna flor para que sepamos cuál es su color. Para elegir bien deberemos observar que tenga al menos una flor abierta y varias ya formadas. Rechazaremos aquellas que no tengan un color verde intenso o muestren signos de haber sido apiladas. Si sacamos la planta de su contenedor debe tener un cepellón bien formado, compacto pero sin demasiadas raíces, sobre todo que no sobresalgan por debajo.

A la hora de plantarlas, en caso de tener abundantes raíces, conviene abrir un poco el cepellón por su parte inferior con las manos, a fin de que la planta pueda expandir sus raíces y no crezcan en forma de espiral. Después de plantar aplanaremos el terreno circundante con las manos y regaremos intensamente tanto la planta como la tierra.