Cultivar plantas medicinales contra catarros y gripes
La mayoría de nosotros tenemos en los armarios de casa algún que otro remedio más o menos natural como las infusiones o los tés en bolsitas contra algunos dolores o enfermedades leves.

Sin embargo, ¿qué te parecería poder cultivar tus propias plantas medicinales en casa? En general, este tipo de plantas no necesitan mucho espacio y tampoco unos cuidados demasiado exigentes, y en cambio dan un beneficio muy positivo para quien las cultiva.

Ahora que se acerca el invierno y afloran los catarros y las gripes, nosotros te preparamos:

Tanto si las cultivas en macetas como si lo haces en el jardín, procura que el lugar elegido sea una zona no demasiado transitada y que la tierra no esté impregnada de pesticida o elementos químicos que puedan contaminar a las plantas. Si queremos un producto natural, vamos a tener que hacer lo que esté en nuestras manos para que así sea.

Para el catarro, la tos e incluso el asma puedes cultivar hisopo, una planta con cuyas hojas y flores podrás hacer infusiones. Su cultivo es fácil, puesto que puede desarrollarse en cualquier tipo de suelo. Sin embargo, a la hora de plantarla es preferible que lo hagas en el interior de casa hasta que la veas suficientemente resistente para poder pasarla fuera.

La menta es uno de los mejores remedios para muchos síntomas de enfermedades, desde dolores digestivos hasta gripes, pues sus hojas tienen un alto poder descongestionante. La planta en sí es muy fácil de mantener: sólo necesita un suelo húmedo en una zona sombreada.

Los ajos también son perfectos para las este tipo de enfermedades que afloran con el frío, pues ayudan a reforzar el sistema inmunitario de las personas, especialmente si se consume crudo (aunque no suele demasiado apetecible). Sólo debes separar los dientes de una cabeza de ajos y plantarlos a unos 5 centímetros de profundidad en filas separadas. De cada diente crecerá una cabeza. ¡Más fácil imposible!

Además de éstas, existen muchas otras plantas fácilmente cultivables que se convierten en remedios naturales para el cuerpo. ¡Sólo tienes que descubrirlas!