Cultivar puerros en huerta o jardín
Los puerros son una de las hortalizas más utilizadas en la cocina ya que se pueden cocinar de diferentes maneras y combinar con una gran variedad de platos. Pertenece a la familia de las liliáceas y están formados por tres partes que se diferencian muy bien: hojas verdes alargadas, un bulbo blanco alargado y un sistema radicular en pequeñas dimensiones.

El máximo tamaño que puede alcanzar cada puerro son 50 centímetros de largo y unos 5 de ancho. Es una hortaliza que crece de forma lenta ya que se cultiva en septiembre y estará lista para consumir en mayo, aunque en cosechas continuas puedes tenerla durante todo el año. Si quieres cosechas tempranas, lo mejor es plantar semillas en invernadero a finales de enero o comienzos de febrero.

Condiciones de cultivo

– Suelo: tiene que estar abonado con estiércol y tener un buen drenaje, siendo ambas cosas imprescindibles para que el cultivo pueda salir adelante.

– Riego: es uno de los pocos cuidados que requiere, y únicamente deberás regar si el clima es seco, especialmente en verano. Nunca riegues si la tierra sigue estando húmeda del riego anterior.

Cultivar puerros en huerta o jardín
– Clima: es una hortaliza que se puede desarrollar prácticamente en cualquier clima, aunque le sienta mucho mejor estar en climas suaves con algo de humedad.

– Temperatura: es muy resistente al frío, aunque lo ideal es que pueda estar siempre a temperaturas entre los 13-25ºC. De todas formas, si por las noches pasa algo de frío no le afectará a no ser que sean temperaturas extremas.

– Plantación: antes de comenzar, debes remover mucho la tierra para conseguir que se oxigene y así los puerros puedan respirar sin problemas a medida que van creciendo.