Cultivar rábanos
Los rábanos, también llamados rabanillos o rabanitos, pertenecen a la familia de las crucíferas y es una hortaliza de raíz cuyo cultivo es muy sencillo ya que no ocupa mucho espacio y crece con rapidez. Tienen color escarlata y un sabor picantito que le da un toque exquisito a cualquier plato. Hay muchísimas variedades y principalmente se distinguen en de raíces grandes (rábanos) y de raíces pequeñas (rabanitos).

Si tienes un huerto sin duda es una especie ideal para que puedas plantar si es que te gustan. Si es así, toma nota de estos consejos para cultivar rábanos:

– Temperatura: No es un cultivo muy exigente en lo que a clima se refiere y aguanta de todo, siendo incluso muy resistente al frío.

– Suelo: También se adapta a cualquier tipo de suelo aunque le van mucho mejor los que son ricos en humus. Crecen muy bien en los suelos bien drenados siempre y cuando estén enriquecidos con humus en forma de tuba, estiércol o abono compuesto.

– Preparación del terreno: Si tiene un suelo pobre debes añadir un fertilizante general unos 10 días antes de sembrar. Después riega bien y prepara para sembrar en hileras separadas a unos 15 centímetros y con 1 cm de profundidad.

– Siembra: Si conservas bien las semillas te pueden aguantar hasta 6 años, y para la siembra lo recomendable es que sea en otoño, invierno o primavera. Los rábanos se siembran en hileras a 50 cm, mientras que los rabanitos se esparcen a voleo en una cantidad de unos 12 kilos por hectárea. Los mejores resultados se obtienen cuando la siembra se hace en primavera o a principios de verano, aunque también salen muy bien si se hace a comienzos del otoño.

– Riego: Debes regar regularmente para que el terreno esté siempre húmedo pero sin estar encharcado. La frecuencia la marcas tú al ver las condiciones del terreno y las ambientales, pero que esté siempre húmedo es muy importante.

– Abonado o fertilización: Si preparas bien el suelo antes de la siembra no es necesario que abones ni fertilices después.

– Plagas y enfermedades: Algunas de las que suele tener el rábano son los pulgones, el acorchado, la rosquilla negra o la oruga de la col.

– Recolección: Únicamente necesita entre 3 y 6 semanas para desarrollarse y poder ser cosechado. Las variedades veraniegas debes recolectarlas en cuanto alcancen el tamaño adecuado.