Cultivar remolacha de mesa
La remolacha de mesa es perfecta para cultivar en casa ya que tiene muchos usos culinarios, y además su cultivo es muy sencillo. Tiene su origen en el sur de Europa y puede durar unos dos años plantada, aunque ya al año de su cultivo se puede recolectar, siendo además bueno para que no se espigue.

La remolacha más común es la roja, pero también hay otras que son rosadas o blancas. Hay tres tipos de remolacha de mesa según la forma de su raíz, que puede ser aplanada, redondeada y alargada. Tiene muchas variedades, entre ellas la Plana de Egipto, Rojo globo, Detroit, Globo negra redonda, Cilindra, Crosby o Rubidus, cada una de ellas con diferentes formas y colores.

Cómo cultivarla

– Suelo: necesitan un suelo fértil que sea muy alto en potasio, así conseguirás que su crecimiento sea más vigoroso.

– Siembra: hay que hacer surcos de 2-3 cm de profundidad en hileras de 30 cm de separación entre ellas. Debes sembrar a mediados de septiembre, aunque puedes plantarlas hasta un mes antes de que comiencen las heladas ya que son muy resistentes a ellas. Al plantar las semillas, remójalas en agua durante una hora para propiciar la germinación.

Cultivar remolacha de mesa
– Temperatura: las mejores condiciones son las frescas, aunque también aguantan durante mucho tiempo si hace calor. Cuando están en semillero, lo mejor es que no haga mucho calor.

– Riego: necesita un buen riego para estar siempre húmeda. Es muy importante que no se seque ya que es lo que más daño puede hacerle. Tiene que haber siempre una humedad uniforme para que la cosecha pueda ser mucho mejor.

– Plagas y enfermedades: las que más pueden afectar son la mosca de la remolacha, pulgón negro, pulguilla, gusanos grises, gardama, cercosporiosis, anguilulas de la remolacha o virosis.

– Recolección: cuando vayas a cosechar, corta las hojas dejando un centímetro de tallo en cada remolacha, y pueden cosecharse en cualquier fase del desarrollo, siempre y cuando ya estén listas para ello.