Cultivar un limonero enano
Si te encanta la apariencia, el aroma y el ácido sabor de los limones, ¿por qué no planteas conseguir los tuyos propios en casa?

Tranquilo, porque para tener tu limonero enano no es necesario disponer de una amplia parcela en el jardín sino que bastará con un pequeño rincón soleado donde puedas colocar una maceta.

Cultivar uno de estos ejemplares a partir de semillas sería un proceso demasiado largo, por lo que lo mejor es hacerlo a partir del injerto de un trozo de madera blanda de un limonero enano saludable (de mediana edad, ni joven ni viejo) entre finales de primavera y el inicio del verano.

El primer paso fundamental es limpiar la tijera o el cuchillo con alcohol para evitar el contagio de enfermedades entre plantas. Entonces ya puedes hacer el corte, que debe ser de entre 10 y 15 centímetros y tener algunas hojas (3 o 4).

Plántalo en una maceta rellena con una mezcla preparada de tierra y riégalo solamente cuando lo necesite, pues el exceso de agua también podría podrirlo y provocar su muerte. Deja el futuro limonero en un lugar seco y a la semisombra hasta que eche raíces de unas 5 a 8 centímetros.

Entonces será el momento de llevarlo a un lugar soleado y de ejercer sus cuidados habituales, que pasan básicamente por un riego semanal de un par de veces o tres y por una poda en los momentos en que sea necesario.

En este sentido, tendrás que ir manteniendo su forma y tamaño hasta que alcance las dimensiones deseadas.

Por último, sé especialmente cuidadoso con algunas plagas que le afectan habitualmente como las cochinillas o la mosca blanca.