Cultivar zanahorias en macetas
Lechuga, pimientos, tomatitos cherry… No es la primera vez que en JardinPlantas os hablamos del cultivo de hortalizas en macetas, una práctica cada vez más habitual gracias al incremento de personas interesadas en el cultivo orgánico de algunos de sus alimentos.

Hoy nos gustaría completar el plato de vuestra ensalada con el cultivo de las zanahorias en maceta, una idea nada descabellada que te permitirá disfrutar de esta deliciosa hortaliza de tu propia mano.

Eso sí, no esperes grandes ejemplares como resultado, pues lo cierto es que esta hortaliza plantada en maceta suele adquirir un tamaño habitualmente la mitad de grande al que estamos acostumbrados.

¿Quieres saber cómo cultivarlas? ¡No pierdas detalle!

Para empezar, necesitarás una maceta o jardinera no demasiado amplia pero sí lo suficientemente profunda como para que la planta pueda enraizar.

Siembra las semillas a 1cm de la superficie en suelos sueltos ricos en materia orgánica, a poder ser previamente tratados con fertilizantes orgánicos que favorezcan el crecimiento de la planta. Si colocas más de una, deberás dejar alrededor de unos 10-15 cm de distancia para que puedan desarrollarse sin problemas.

Aunque soporta las bajas temperaturas, esta planta rústica prefiere los climas templados en los que las temperaturas se mantienen alrededor de los 10 y los 18ºC, por lo que lo mejor es colocar las macetas en lugares a la vez frescos y soleados (con más de 28ºC la planta se deterioraría gravemente).

En cuanto al riego, procura que el suelo sobre el que se desarrolla la planta se encuentre bastante fresco y húmedo. Para ello será necesario mantener un riego constante especialmente durante los meses más calurosos del año.

Por último, ándate con ojo con las moscas de la zanahoria, una de las plagas más habituales de estos ejemplares; puedes evitarlo lanzando hojas de romero al suelo para ahuyentarlas con su olor o bien plantando el ejemplar cerca de cebollas para neutralizarlo.