Cultivar zanahorias
La zanahoria es una de las hortalizas más comunes, especialmente en la época de buen tiempo ya que además de ser muy buena para la alimentación lo es también para que tu cuerpo aproveche mejor las propiedades del sol y el moreno te dure más. Si tienes un huerto en tu jardín toma nota de cómo debe ser el cultivo de zanahorias:

– En primer lugar debes saber que su crecimiento es algo lento, así que es ideal para que la intercales con otras hortalizas de ciclos más cortos, como puede ser la lechuga.

– Temperatura: la temperatura mínima para su crecimiento es 9ºC, y para que sea óptimo debe estar entre los 16-18. Soporta heladas ligeras. Las temperaturas de más de 28ºC provocan una aceleración en los procesos de envejecimiento de la raíz y pérdida de coloración.

– Suelo: el ideal es un limo ligero pero profundo que no se seque con mucha rapidez. Prefiere los suelos de arcilla, aireados y frescos que sean ricos en materia orgánica bien descompuesta. Los terrenos pesados y compactos originan raíces fibrosas e incrementan el riesgo de podredumbres.

– Siembra: asegúrate de que eliges una variedad que esté acorde a la época del año en la que deseas recolectar las zanahorias. Lo mejor es sembrarlas cuando comienza la primavera. La semilla se pone directamente en el suelo y nace a los 10 ó 15. La tierra debe mantenerse húmeda pero sin inundar el suelo.

– Riego: es muy exigente en riegos en cultivo de verano, especialmente cuando se realiza en suelos secos.

– Abono o fertilización: el estiércol fresco no es conveniente, pero sí puedes utilizar composta o estiércol bien fermentado si lo pones con rastrillo una o dos semanas antes de la siembra.

– Recolección: debes hacerla antes de que la raíz alcance su completo desarrollo (unos 5 cm de diámetro). El período va en función de la variedad de zanahoria que hayas plantado y de la época del año, pero normalmente es entre 3 y 7 meses.