Cultivar zebrina
La zebrina es una planta trepadora o colgante que se pone preciosa cuando se desarrolla correctamente. Tiene los tallos largos, rojizos y con nudos abultados de los que nacen hojas verdes oscuras y que tienen dos bandas plateadas que son con un brillo metálico por arriba y púrpura por debajo.

Es una planta muy importante a nivel decorativo ya que es de las más bonitas que hay, siendo sus flores blancas en la parte interior de los pétalos y rosas en el exterior, una combinación preciosa. Si quieres saber cómo cultivar zebrina, toma nota de estos consejos:

– Suelo: Ha de estar bien drenado y con una mezcla de turba, tierra de jardín y arena, todo ello en la misma proporción.

– Riego: Tiene que ser abundante en verano aunque no tanto como para que se quede todo encharcado. En invierno debes regar menos. La tierra debe estar siempre húmeda así que es muy importante estar pendiente de que nunca se seque totalmente.

– Luz: Es una planta que necesita recibir mucha luz pero evita que los rayos del sol le den directamente. Si está en las condiciones de luminosidad adecuada sus hojas mostrarán un colorido espectacular.

– Transplante: Cuando veas que es necesario, o que va a serlo, espera a la primavera ya que es la mejor época para hacerlo.

– Abono: Durante el verano tiene que abonarlo cada dos semanas y el resto del año según veas la necesidad, así que procura estar siempre pendiente para que no se quede sin nutrientes, lo que impediría su correcto desarrollo.

– Cultivo: Puedes cultivar la zebrina tanto en el jardín como en una maceta colgante, así que todo dependerá del espacio que tengas y de dónde quieras ubicarla. Recuerda que debe estar siempre en un lugar luminoso y si la tienes en el interior de tu hogar que sepas que debe estar siempre alejada de las fuentes de calor como un horno o un radiador.