Cultivo y cuidados de la alcaparra
Conocida vulgarmente como alcaparra o alcaparrera, se trata de una planta que pertenece a la familia de las Caparidáceas y al género Capparis, el cual está integrado por unas 150 especies de arbustos que tiene su origen en la zona mediterránea y en zonas tropicales y subtropicales de África, Asia y América. Algunas de las especies más conocidas son capparis spinosa, capparis aphylla, capparis horrida o capparis sepiaria, entre otras.

Es un arbusto espinoso de porte colgante que es casi trepador y que puede llegar a medir unos 3 metros de altura. Tiene hojas perennes de forma ovalada, alternas y de un color verde oscuro brillante muy bonito. Sus flores son grandes y perfumadas, muy decorativas gracias a su color blanco rosado con estambres púrpuras. Florece en verano y en sus capullos está el famoso condimento conocido como alcaparras.

Cuidados básicos

– Ubicación: suele utilizarse para cubrir muros y es perfecto para jardines que están junto al mar. Necesita estar a pleno sol cuantas más horas al día, mucho mejor.

– Temperatura: el único requisito que tiene en este sentido es que no puede sufrir grandes heladas, pudiendo soportar alguna siempre y cuando sea esporádica y no muy intensa.

– Suelo: es capaz de prosperar en suelos pobres, arenosos o calizos, e incluso en las grietas de un muro. Su plantación definitiva deberá ser a principios del otoño.

Cultivo y cuidados de la alcaparra
– Riego: no necesita ningún riego especial ya que soporta muy bien la sequía, así que con ponerle agua muy de vez en cuando y dejar que se seque totalmente estará bien.

– Poda: no es necesaria, pero sí puedes hacerla para eliminar ramas secas o viejas.

– Plagas y enfermedades: es muy resistente también en esto, y no suele verse afectada por ninguna de las plagas o enfermedades que suelen aparecer en los jardines.

– Multiplicación: se puede hacer por semillas sembradas en primavera o a partir de esquejes semileñosos cuando comience el verano.