Cultivo y cuidados del aloe vera
¿Has oído hablar de las propiedades del aloe vera? El gel de esta planta que contiene vitaminas, minerales, aminoácidos y encimas, entre otros elementos, tiene efectos positivos sobre tejidos epidérmicos con distintas afecciones, como irritaciones, cortes, heridas, quemaduras, acné, herpes, picaduras de insectos, llagas, eccemas, verrugas y psoriasis. Sin embargo, su aprovechamiento depende en buena medida del procesamiento de la materia prima.

Lo bueno de esta planta, además de sus efectos curativos, es que es muy fácil de cultivar en el hogar, y requiere muy pocos cuidados. Te damos las claves a continuación.

Cultivo y cuidados del aloe vera

Dónde plantar aloe vera

El aloe vera requiere una temperatura más bien cálida y poca humedad. De hecho, no tolera el frío, así que por debajo de los 0º C corre el riesgo de marchitarse y morir. Así, si colocas la planta en el jardín, lo ideal es colocarla a pleno sol, aunque también existe el riesgo de que las hojas se pongan un poco marrones si reciben demasiado sol, o a media sombra.

En zonas con inviernos de temperaturas muy bajas, lo ideal es que la planta esté en una maceta, especialmente en un recipiente de terracota, barro u otro material poroso para dejar pasar la humedad.

Cuidados

En cuanto a los cuidados, uno de los aspectos más fundamentales es que al regar, el agua no debe estancarse. De hecho, el aloe vera puede pasar largas temporadas sin riego, especialmente en invierno. Por su parte, el suelo debe ser arenoso y con muy buen drenaje para evitar los excesos de humedad. Eso sí, si las hojas se ven demasiado delgadas y arrugadas, puede que sufra escasez de agua.

Por último, no debes preocuparte en exceso por el ataque de plagas, aunque en ocasiones padece la acción de especies como cochinillas, ácaros y algunos áfidos.