Cultivo y cuidados del lirio amarillo
El lirio amarillo pertenece a la familia de las Iridáceas y al género Iris, el cual está compuesto por más de 300 especies de plantas rizomatosas y bulbosas que tienen su origen en las zonas más templadas de Europa, África, América y Asia. También se conoce por otros nombres como lirio de agua, acoro amarillo, lirio espadaña, espadañal o espadaña fina.

Puede llegar a alcanzar el metro de altura y el medio de anchura, y tiene hojas de color verde claro que alcanzan un máximo de un metro de longitud. Sus flores son amarillas y preciosas, de unos 8 centímetros como casi todos los lirios, teniendo 3 pétalos externos caídos y 3 internos erectos. Florece desde que comienza la primavera hasta que empieza el verano, y da frutos en forma de cápsula.

Cuidados básicos

– Ubicación: se suele utilizar especialmente junto a estanques o en jardines acuáticos que tienen poca profundidad. Puede vivir perfectamente tanto a pleno sol como en zonas de sombra ligera.

– Temperatura: al ser una planta rústica puede soportar heladas, aunque no es recomendable que sean muchas ni que tengan temperaturas inferiores a -8ºC.

– Suelo: no es muy exigente en este sentido, y le valdrá cualquier tipo de suelo al que le añadas materia orgánica.

– Plantación: debes hacerla en otoño-invierno, dejando siempre unos 50 centímetros de distancia entre cada rizoma.

Cultivo y cuidados del lirio amarillo
– Riego: si no lo plantas en agua necesitará riegos muy abundantes y frecuentes.

– Abono: será suficiente con añadir fertilizante orgánico a la tierra antes de la plantación.

– Plagas y enfermedades: es muy resistente a todas ellas, únicamente aparecerán si te descuidas mucho y no le prestas unas atenciones mínimas.

– Multiplicación: la mejor opción es hacerla por división de rizomas, ya sea durante el otoño o bien cuando comience la primavera.