Cultivo de la Adelfa
Ya te habíamos hablado de la Adelfa en alguna ocasión anterior, y es que este precioso arbusto ornamental es uno de aquellos de tipo perenne que nos permiten disfrutar de su belleza los 365 días del año.

¿Quieres conocer más características de la Adelfa y algunas de las bases de su cultivo? Entonces sigue con nosotros cinco minutos y atrévete a cultivarla en casa.

También conocido como Laurel rosa, este ejemplar del género de las Nerium es un vigoroso arbusto de hojas lanceoladas decorado entre la primavera y el otoño por hermosas flores rosadas o blancas (solo excepcionalmente en rojo).

En lo que al cultivo se refiere, la Adelfa requiere ser cultivada en espacios a pleno sol o media sombra, en climas templados o áridos en los que no se sufran las consecuencias de las heladas.

Cultivo de la Adelfa
En cuanto al resto, este ejemplar es bastante fácil de cultivar gracias a que se adapta a prácticamente cualquier tipo de suelo (aunque los prefiere bien drenados y sueltos) además de que no requiere ser regada demasiado a menudo: si se encuentra al aire libre le bastará con el agua de la lluvia, pero si se cultiva en maceta lo mejor es dejar un plato con agua bajo la planta de modo que la misma pueda absorber la cantidad que necesita. En las épocas cálidas habrá que estar pendiente de que la tierra no se seque del todo, pues la planta podría morir.

A pesar de que tiene un uso y valor ornamental muy importante, lo cierto es que este ejemplar también puede ser peligroso: todas las partes de la planta (hojas, flor, semillas, tallos y ramas) son muy venenosas. De hecho, según dicen las leyendas populares los españoles envenenaron a las tropas napoleónicas francesas al invitarles a tomar una carne que había sido preparada con estacas peladas de adelfa para ensartarla y asarla.